Círculo.
El círculo del último cigarro
se parece a una moneda.
Cara o seca,
el bien, el mal.
Esa moneda
no termina de caer,
ese círculo gris frente a mis ojos;
atrás el mundo,
borrosamente belicoso.
De a uno
se rompen los hilos del lazo de la paciencia,
el círculo sigue ahí,
cómo el cuadro de la pared,
en las que el momento dibujo dos cuerpos,
llenos de sudor y miedo.
Hasta que llega el sueño placentero,
aún siendo una caricia inesperada.
Viejos amores,
Enemigos de antaño,
promesas vomitadas en una canción.
Todos ahí,
con la esperanza de ver con qué cara
despertará de una buena vez la mañana.
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