Viaja a su manera.
Mí boca se volvió azul
la última vez que dijo tu nombre.
Hasta la tarde se atrevió a decir adiós,
en ese beso.
Brotaron lágrimas.
Es océano
lo que antes era árido.
Las manos nunca pueden frenar el agua.
No sé cuántas veces dije adiós
mirando sobre la espalda,
ni las que mordí mis labios
para no gritar lo mucho que te amé.
Será ceniza, luego estrella,
será canción en las venas.
Vaya a saber uno,
la historia viaja a su manera.
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