Nuevo despertar.

Nunca le cierres el alma a la mañana,

ni permitas que la melancolía

dibujé en el horizonte una pena,

allí, 

donde el sol despierta.

Hay un silencio que dibuja espirales,

mis manos se llenan de grietas 

mientras la lágrima da un paso más,

al espectáculo 

llamado humanidad.

Despierto sin certezas,

con el orgullo sin vestir,

miedos ahí,

desperezándose,

mientras miro los recuerdos,

antes de entender que empieza una nueva jornada.

Las piedras quieren ser momentos,

en vez de rodar por la eternidad.

Nunca le cierres el alma a la mañana,

cada amanecer es un nuevo despertar.






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