Nada para ganar...
No teníamos nada para ganar,
nacimos para perder.
Miré al horizonte,
cuando caminé,
ella me abrazaba.
Cuando quería llorar,
tomaba mis lágrimas
en sus manos,
hoy es la flor que nació entre las rocas.
Nada para ganar,
vivimos para perder,
cuando pensé en la oscuridad
ella dibujó un mundo de luces para mí,
un puente para ir a su boca
con destellos de rojo carmesí.
Nada para ganar,
olvido es perder,
algún día seré cenizas
pero mientras viva
todos los días tendré en sus ojos
un nuevo amanecer.
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