...A los trabajadores de la salud...
No llevan armas,
ni chalecos,
pero en sus espaldas están las heridas
que reciben por nosotros.
No tienen descanso,
no son valorados,
sin embargo dejan el alma
mientras otros se esconden.
Acompañan al más indefenso,
al más fuerte,
aman tanto la vida;
son utopía que se mete en el barro.
No hay vela ni luz
que alumbre más ,
yo no miro al cielo,
los aplaudo a todos ustedes...
Comentarios