16:09
Nos visita todos los días,
deja sus pinceladas en nuestra memoria,
solo quiso ser un jugador de fútbol,
pero terminó siendo Dios.
Disfrazado de mortal,
no tuvo armas,
solo una camiseta,
un barrio como biblia,
una boca que vivió y murió gritando rebeldía.
Fue Pueblo,
Libertad,
Alegría,
conoció el dolor y el pecado.
Pensaba que la inmortalidad existía,
hasta que te fuiste vos.
Pero estas,
créeme que vences a la muerte,
en cada frase,
en cada gol,
cada vez que nos sentimos solos
y no tenemos a nadie.
Desde que el fútbol te conoció pelusa,
lleva tu nombre,
tiene tu boca,
y no para de gritar tus goles.
16:09,
la hora en dios selló su romance,
para Siempre...
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