Huesos
Casi sin piel por el tiempo,
a mis huesos se lo ocurrió la idea
de caminar.
Un paso,
Dos,
tres,
cien,
Mil,
perdí la cuenta.
No sé cuántos van,
hacia dónde van,
pero el rechinar
trae el sonido de la ausencia,
justo cuando la última escama de piel,
se pierde en el aire para siempre.
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