Fuerte...

 A veces lo sabes,

otras no,

suele pasar que te das cuenta sobre la marcha,

en esa última mirada entre lo que fuiste 

y lo que sos. 

Reiste para confundir a la tristeza,

soportaste el dolor hasta la cicatriz,

tus ojos vidriosos traslúcidos,

tu alma empapada de derrotas, 

tu mente llena de clavos.

Eres fuerte, 

lo quieras o no,

lo necesites o no, 

lo quieras aceptar o no.







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