Demonios
Todos nos hemos enfrentado con nuestros demonios,
una vez,
más de una vez.
Hemos escrito sobre ellos,
hasta le dibujamos una silueta,
para poder abrazarlo,
lo pintamos de negro,
algunas veces con tonos violáceos.
Hicimos tantas cosas,
al derecho,
al revés,
de izquierda a derecha,
otras tantas lo pusimos en el medio,
nos sentamos a esperar el paso de una estrella fugaz
que tan fugazmente se callaba.
Cortaba la tarde con su respiración acelerada.
Qué no hicimos...
Lo disfrazamos de ángel,
lo pusimos en la primera fila de una misa,
en la última mesa de un bar
al costado de la salida,
para reír o llorar
o quedarse en silencio
esas dos por tres veces que llovía.
Y ahora qué hacen tus demonios?
Luchan para no aburrirse.
F.E.N
Comentarios