Ahí te voy a esperar para siempre.

Soy todos los errores que cometí,

las ausencias que viví,

las calles que recorrí,

las veces que esquive al amor 

por sentir 

que no era para mí.

Respiré,

el humo de la inconciencia,

el aroma a bienestar 

volé tan alto

caí, 

sin saber 

que la tierra tiene cosas del cielo.

Fui soledad para mezclarme en la multitud,

tuve épocas en que la multitud 

rodaba con mí soledad por la escalera,

hasta caer en la puerta de una rosa 

cansada de vivir con sus pétalos.

No quiero los honores,

del pasado aturden las blasfemias,

del futuro la incertidumbre,

el presente es ese único farol encendido 

en la madrugada;

Ahí te voy a esperar para siempre.







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