Libertad...
En el viento,
en la parlante y soberana virtud
del silencio y sus demonios para domarlos;
ahí estoy
en la sed eterna
de un corazón cocido a besos a veces,
otras tejido con heridas.
No estaré nunca en el diario del lunes,
ni en la tinta oscura
con la que los soberbios tejen sus deseos.
Han dicho y han hablado cualquier cosa,
nunca nadie dio en la tecla.
Todos hablan de la libertad
pero nadie sabe como vivirla.
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