Consigo misma.
El tiempo pasa,
los instantes agotan su paciencia,
nadie quiere salir,
prefieren encerrarse,
aislarse en la parte más parca del ahora.
Los demás colores,
se fueron del arcoiris,
a un lugar desconocido
y que nadie quiere conocer tampoco.
Es cruda la verdad cuando aparece
rara vez ante los ojos,
frívola cuando se lleva
lo que queda de nosotros,
a su propio Edén,
dos por tres
en la cita de una persona consigo misma.
Comentarios