Para envidia del resto.
No hay infinito posible,
en el que puedan
caber tus sueños,
ni tu lucha.
Es enemigo el miedo
que suele marcar la conciencia
y la piel,
cuando se le da gana.
NO hay viernes
ni puentes,
ni viajes en el tiempo,
solo hay que volar por siempre.
Sin brújula, sin pócimas
a corazón abierto.
Así sos vos,
para envidia del resto.
Comentarios