Para descubrir...
Cuatrocientas vueltas al sol,
para descubrir que el medio,
es la redención que regala la nada.
Todos los pétalos arrancados de la rosa,
para descubrir
que por más que intentes asesinar la primavera,
en cualquier lugar puede nacer un Edén.
La lluvia, con el bemol que quieras, hay lágrimas que no merecen llegar al mar.
Tantos gritos al cielo para descubrir
que los Ángeles son apóstoles del silencio,
no de una lengua envilecida.
Todos los discursos leídos y escuchados,
todas las batallas ganadas y perdidas,
para terminar de comprender que la felicidad es ese instante que no pestañamos ante el olvido.
para descubrir que el medio,
es la redención que regala la nada.
Todos los pétalos arrancados de la rosa,
para descubrir
que por más que intentes asesinar la primavera,
en cualquier lugar puede nacer un Edén.
La lluvia, con el bemol que quieras, hay lágrimas que no merecen llegar al mar.
Tantos gritos al cielo para descubrir
que los Ángeles son apóstoles del silencio,
no de una lengua envilecida.
Todos los discursos leídos y escuchados,
todas las batallas ganadas y perdidas,
para terminar de comprender que la felicidad es ese instante que no pestañamos ante el olvido.
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