Mas allá de su sombra...

Nadie puede pisar más allá de su sombra,
ni la luz oculta el laberinto por el que transita.
La maquiavélica cerrazón de abril explota en la ventana,
ahorren la súplica
el cuervo no pide permiso cuando de carne se trata.
Pasos oxidados de soldados sin batallas,
La fe del ángel,
irritada
choca contra los cristales perdidos,  así  los ejércitos de nadies se ahogan en un oasis de mentiras.
El pasado es conquistado como tantas veces es el presente,
nadie se atreve a nombrarlo,
pero el futuro canta de ratos
sin que nadie adivine todavía su melodía.
Quizás sea su alimento el olvido,   por que cada vez que llega,
la locura se va por un rumbo que nunca soñó.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!