Me besó la libertad.
Dueño de mis deseos,
del realismo mágico que mis versos inventan,
de la prosa que morfeo esconde
debajo de sus brazos para llevarsela lejos de la boca del mundo.
Soy ordinario si mis sentidos ceden,
Si los pasos no dejan huellas,
si la tiranía deja que la historia la escriban los que compran los laureles.
Sin jugar a ser dios,
hay mortales se creen dueños del pan y siembran en el mundo el hambre.
Tengo un principio y un final,
solo sé que no soy mío.
Nada, salvo este momento me pertenece.
Solo sé que una vez me besó la libertad y desde ahí soy prisionero para siempre.
del realismo mágico que mis versos inventan,
de la prosa que morfeo esconde
debajo de sus brazos para llevarsela lejos de la boca del mundo.
Soy ordinario si mis sentidos ceden,
Si los pasos no dejan huellas,
si la tiranía deja que la historia la escriban los que compran los laureles.
Sin jugar a ser dios,
hay mortales se creen dueños del pan y siembran en el mundo el hambre.
Tengo un principio y un final,
solo sé que no soy mío.
Nada, salvo este momento me pertenece.
Solo sé que una vez me besó la libertad y desde ahí soy prisionero para siempre.
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