Sin tiempo

Hay un espacio en la oscuridad
en el que las lágrimas brillan,
una boca trémula pide amor
en el equinoccio pluscuamperfecto de la vida.

Suma de todas las soledades,
de los giros inconexos del misterio.
Acurrucado entre bemoles,
el sol grita su encanto.

La silueta,
 desencantada,
desteñida;
quedó perpleja ante eso que pudo ser,
o puede ser todavía.

El «ojalá» es la ficción mas aterradora,
una secuencia que desapece frente al mar.
La vida para la sombra empezó cuando se dio cuenta que flotaba entre dos nadas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!