Coliseo...
El sol llega a su punto máximo,
coliseo rebalsado de almas.
El rey brilla en el palco
mientras los inertes festejan sus pavadas.
En la arena,
un puñado de valientes,
triste espectáculo
festejado con aplausos y gritos.
Mirada perdida,
sueños desechos.
Sangre que alimenta olvido
en vez de incitar la memoria.
De alguna lágrima nacerá la locura,
algún espíritu plantará bandera.
Al fin y al cabo
hay flores que no necesitan de la primavera para vivir.
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