El otro...
El problema lo tienen algunos con el otro,
por que el otro tiene que ser dueño de otro,
nunca romperá las cadenas,
prefiere tenerlo atado
para hundirlo en la miseria.
El otro tiene que ser un adversario,
no puede pensar distinto
tiene que alegrar algunos
para mantener la perorata simplista.
El otro es un bastardo,
un animal que nunca pertenecerá a una clase
tiene que seguir las normas de algunos,
por que lo normal es establecido por algunos.
Y eso apesta.
Apesta por que nos vuelve individuales sin colectivo,
apesta por que nos conciben como cucarachas,
te pisan para mirar al muerto
y después acusar a otro,
cuando se le va de las manos.
Fabrican lágrimas, fortalecen fantasmas;
algunos tienen más poder que todos los otros juntos,
hasta que todos alguna vez puedan darse cuenta...
Comentarios