Todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
No eres el único
que enfrenta fantasmas con la piel,
ni amaneceres con lágrimas.
Todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
Entre tanta rabia colectiva,
entre muros construidos y que no se ven,
cierro los ojos y te veo.
Todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
El cielo no concede ningún regalo.
El cuento no conserva ninguna parte que valga la pena,
si a la historia la cubre el mar,
todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
Llévate los latidos, el cielo no concede más regalos.
La única razón que pesa,
es la que ves a través de mis recuerdos.
Ya lo sabes, todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
que enfrenta fantasmas con la piel,
ni amaneceres con lágrimas.
Todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
Entre tanta rabia colectiva,
entre muros construidos y que no se ven,
cierro los ojos y te veo.
Todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
El cielo no concede ningún regalo.
El cuento no conserva ninguna parte que valga la pena,
si a la historia la cubre el mar,
todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
Llévate los latidos, el cielo no concede más regalos.
La única razón que pesa,
es la que ves a través de mis recuerdos.
Ya lo sabes, todos necesitamos las manos de alguien para frenar la lluvia.
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