Esa boca...

Esa boca grita simpleza,
está anclada en la simplicidad
aunque sea sofisticada.
Yo no la quiero para mi, la quiero para el mundo.

La sigo,
me persigue,
nos encontramos en ese impas del viento antes de la lluvia,
la realidad viene cuando empieza el quinto sueño.

Resigna su descanso en la madera,
revolotea en las paredes de la casa,
sin piedad al instante enfunda las estrellas,
para dejarla en las manos de quién las necesita.

Esa boca, esa historia,
presente en búsqueda constante
de una hazaña,
La que vale la pena después de mil noches sin ver al sol.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!