No odies
No odies en lo que te has convertido.
Cada segundo cuenta para salirse del lugar y oxidar las cadenas.
Dos rostros tiene el camino,
Y en ninguno de los dos
La vida ha podido descifrar tu nombre, todavía...
Sobre el hombro del segundo pesan siglos de soberbia,
pero las nubes no han marcado con heridas lacerantes tus manos.
Tu naturaleza rompe el frío del puñal con recuerdos.
Vivir no es una condena, olvidar si.
La noche vive desbocada en cada letrero,
mientras tanto dibujamos juramentos antes de dormir,
por que despiertos somos tan perversos que asusta hasta la canción que una vez habló de nosotros mismos.
Cada segundo cuenta para salirse del lugar y oxidar las cadenas.
Dos rostros tiene el camino,
Y en ninguno de los dos
La vida ha podido descifrar tu nombre, todavía...
Sobre el hombro del segundo pesan siglos de soberbia,
pero las nubes no han marcado con heridas lacerantes tus manos.
Tu naturaleza rompe el frío del puñal con recuerdos.
Vivir no es una condena, olvidar si.
La noche vive desbocada en cada letrero,
mientras tanto dibujamos juramentos antes de dormir,
por que despiertos somos tan perversos que asusta hasta la canción que una vez habló de nosotros mismos.
Comentarios