A contramano

Vino pidiendo perdón
En esa cadencia con sabor a carnaval.
Eran burbujas de valles uniformes,
Regalo de una grieta marcada en una avenida perdida.
No tiene nada de malo bostezar al sol,
ni mostrarle una lágrima al instante.
Una brisa escapa del tumulto,
riéndose a carcajadas mientras va camino al exilio.
Abril fue un abrazo tibio,
una canción de cuna insospechada.
Entre ecuaciones de colores opacos,
El hombre ve como se pierde en su propio mapa.
Llega la tormenta,
réplica del intruso protestante.
Era escribir o morir, sucede que a veces, la tinta corre a contra mano de cualquier latido.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!