Debia...

Debía doler,
doler tan fuerte para que  florezca.
Debía conocer el mismísimo infierno
para que hoy pueda hacer pie en la superficie.
Debía ser maltratado por la conciencia,
flagelado por el olvido, insultado por la rutina
para ser motivo de suspiros.
Debía llorar
llenar un mar,
para nadar con una sonrisa al infinito.
Debía perder la dignidad para luego recuperarla,
caer para levantarse,
debía morir la ternura para resucitar en la sensatez.
Debía escribir mil veces
para entender que hay páginas en blanco
que nunca se van a entregar a un final.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!