Matemática pura.

A qué infinito viajan los pensamientos matutinos,
en que paralela se quedó el deseo,
mientras la ansiedad sigue con la lengua afuera
en una curva uniforme.

En la escala del tiempo,
dios se ríe en la hipotenusa mas descollante,
aún así, 
le pide asilo al ángulo mas agudo por si acaso.

El álgebra de la vida tiene sus misterios,
ningún algoritmo da por tierra sus dudas.
El bite da vueltas por el trapecio,
mientras la misera da lástima en el cuadrilátero.

Las paralelas tienden a cruzarse? 
Rompan sus cuadernos,
la cuenta está mal hecha
en éste mundo dos mas dos nunca puede dar cuatro.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!