Y qué...
Y qué si el olvido me deja sin piel,
estoy cansado de los sopapos por debajo
las miradas injuriosas,
mis huesos pueden luchar aún.
Saco mi alma del puesto de venta,
ahora el fracaso es el punto de partida;
nunca te das cuenta de la fuerza que tienes
hasta que tienes que salir a buscarla.
Sobreviré,
las calles tristes no soportarán mi silbido
mi brisa tiene mas sentido que el tiempo,
cada día es una posibilidad para volver a brillar.
Ninguna creencia merece devoción,
renuncia a la calma
un segundo puede servir para irse a la locura,
la normalidad apesta.
Comentarios