La puerta.
Cada latido del corazón dice tu nombre,
el mio lo olvidó
lo puso al final de los tiempos
como para darle una sola chance al amor.
No importa si es de oro,
madera húmeda o piedra
cada tanto saluda a los extraños
que aparecen por la espalda.
Tantos setiembres que pueden despertar en agosto,
se que hay minutos muertos
que buscan renacer en tus labios,
vivo entrelazado a la mirada que nunca debiste darme.
Sal donde quieras que estés
a pesar de las heridas,
ambos abrazamos al miedo como excusa
yo me canso, tú no te cansas de cerrarme siempre la puerta?
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