Inapetente...

Estaré ahí siempre,
ahogando las nubes con tus ojos,
no hay nada mas bello
que ver el mundo a través del sol.

Tenía el corazón inapetente de latidos
la boca llena de pecados que no eran míos,
un par de estrellas nada mas
para decirme a mi mismo: Estoy vivo.

Pensé que la ignorancia encerraba la voz entre rejas,
era yo mismo el que callaba mi fe
por ir en el mismo sentido que los demás.
Aún herido de muerte puedo vivir mi propia libertad.

Ahí estaré,
no hay mejor escudo que los sueños para la realidad,
me das tus miedos? 
Es hora de echarlos a volar...


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