Muro...

Ponme un muro y lo derribaré,
no hay techo para los sueños,
tengo un corazón para pintar el universo
creeme, siento que resurgí como el ave fénix.

Soy un fenómeno para la posmodernidad,
la parte mas seria de un libertinaje
que renunció al infinito 
para esfumarse en el silencio.

El ahora es la mente de un dios sin alas,
lo único que perdí fueron sueños
por creer que la vida tiene tres caminos,
dichosos los que ven sin haber creído.

Volver a la cuerda floja
sin temor a la caída,
necesité amar el fracaso
para entender por donde pasaba existencia.






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