Cordial ignorancia.
No todos los días se puede ganar,
el vencedor termina vencido;
dónde vive la victoria
pregunta el fracaso con cordial ignorancia.
Un do arremangado,
un par de ojos como puñal para herir
a un pentagrama ajado,
labios que no pueden vivir sin la soberbia.
Estelas de un concierto anterior,
hay fantasmas que reclaman una cadencia,
pretérito perfecto conjugado
a una huella de la vanidad.
No abraces a nadie,
conquista o decepción van de la mano
la naturaleza es sabia
ama el proceso, no los resultados.
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