Niño
No hay sol fastuoso
ni luna rutilante,
sus ojos refulgentes
no podrán calar el horizonte.
No tiene amor, ni paz
lo irrita la cólera del hombre,
por eso no sonríe
ni escatima silencios.
Duerme al amparo del olvido,
los sueños se pierden
por el costado más azul de la calle,
no hay canción de cuna, ni beso de buenas noches.
Maldita historia de vida,
nadie besará su frente
ni van a custodiar la puerta
cuando el miedo traiga todo el dolor.
Perdió su utopía,
su estrella se apagó
llora sin cama
añorando una cuna que nunca llegó.
Merecía toda la felicidad,
incluso la mía
merecía jugar,
bailar al ritmo de la alegría.
Todo es lo que parece,
el mundo nunca va a vomitar su orgullo,
el sistema es una terquedad
de aquellos que dicen saberlo todo.
Cerrazón del tiempo,
oblicua mezquindad del cielo
llora cuando nadie lo pide
se va,
sin llevarse los recuerdos...
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