Pero andamos...
Cuando todo parece terminar
llega algo y lo enciende de nuevo
aprendemos andar con viejos dolores,
se le suman nuevos,
pero andamos.
El filo del precipicio hiere los sentidos,
por un momento
somos la pluma que flota en el viento,
en otros la escama fina del misterio,
nada tiene sentido
a menos que alguien o algo
pueda mantenernos en movimiento.
Chocamos contra la pared,
bostezamos tristeza a cualquier hora,
es enemigo el amigo de toda la vida,
el universo
esta empecinado en complicarnos bastantes las cosas.
Pero andamos,
no sabemos hasta cuando,
pero andamos.
Andamos por el suelo renegando
con nuestra propia cruz,
cuando al lado, sin darnos cuenta
hay alguien que sufre más que yo,
que vos,
que todos...
Somos tan miserables
que no nos atrevemos a levantar la mirada...
Comentarios