Jardines de espinas
Jardines de espinas,
agudos caminos,
soles en la entrada
que dan la bienvenida.
Noviembre se despide,
en el aire un concierto de miradas solapadas,
versos muertos de un poeta olvidado
intenciones derramadas en migajas.
Estrellas que lagrimean
distintos ayeres que suman recuerdos,
los pétalos mueren en la noche
cuando todos están durmiendo.
Viene,
nadie puede frenarlo,
el perfume del néctar llega hasta los pies del infinito,
no es otro aroma,
Es el olvido el que ha llegado.
Es el olvido el que ha llegado.
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