Nunca se cansa...
Nunca se cansa
tiene luz propia
codea al olvido
con una sonrisa compadrona.
No disimula su enojo,
aprieta los dientes
se da ánimo para caminar con los pies
descalzos debajo de la lluvia.
Nadie lo nota?
Camina desnuda en la noche
la luz palidece en su piel,
respeta su paso la sombra
hay demasiados septiembres
que quisiera escribir en su boca.
Viene y se va cuando quiere
gobierna a su antojo;
he querido cerrar mil veces la puerta
pero ella se lleva la llave.
Ningún pretexto sirve,
el mundo creo lo imposible
por que nunca tuvo un orgasmo.
Llega, siembra, se va
sin que nadie le ponga
un gramo de resistencia,
ella creo tantos abriles
y a mi no me ayudó a inventar un sueño.
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