Niebla.
Nadie ve nada
pero el misterio le da un beso
a tu falda antes de irse a trabajar,
la puerta se cierra en silencio
los pasos se pierden al compás del azar.
La niebla empieza a despedirse,
aunque nadie sabe
cual de los cuatro rumbos será el elegido
para sangrar con ella en silencio.
Nada es para siempre
la miseria no se va,
la sonrisa está a veces,
sostenida por la mirada de los que no renuncian.
Lo que cuesta el doble
ahora pesa demasiado en el alma,
pero hay que seguir
el sol saldrá en cualquier momento
allí aparecerá la razón
para ponerle paños fríos a la herida
que cruza el alma de punta a punta,
para poner su mano
y así secar todas las lágrimas.
pero el misterio le da un beso
a tu falda antes de irse a trabajar,
la puerta se cierra en silencio
los pasos se pierden al compás del azar.
La niebla empieza a despedirse,
aunque nadie sabe
cual de los cuatro rumbos será el elegido
para sangrar con ella en silencio.
Nada es para siempre
la miseria no se va,
la sonrisa está a veces,
sostenida por la mirada de los que no renuncian.
Lo que cuesta el doble
ahora pesa demasiado en el alma,
pero hay que seguir
el sol saldrá en cualquier momento
allí aparecerá la razón
para ponerle paños fríos a la herida
que cruza el alma de punta a punta,
para poner su mano
y así secar todas las lágrimas.
Comentarios