A las tres y media de la tarde...

Quién está sordo
el mundo o mi pluma, 
la rabia del mundo
el traidor te apuñala por la espalda
por quinta vez,
a las catorce cincuenta.
Sueños mas que realidades,
nadie limpia la sangre al costado de la tumba,
correr no sirve para el que está desorientado
hay tanta hambre en la conciencia
aunque el corazón frene al costado del camino,
siendo las catorce cincuenta y ocho.
Se nota, 
la luz tapa el bosque, 
es triste que te domine la tristeza, 
a las quince y diez de la tarde.
Rodar,
como la partícula que se le escapó a la obsesión
para llorar en la quinta cuerda del sol.
En ciertos lugares 
lo que no se conoce se pregunta
en vez de suponerlo a las quince y veinte de la tarde.
Quisiera tener coraje
para levantarme de la sombra,
salir a respirar a la calle
sentir el ruido de los coches,
escuchar como las chusmas suponen mas de la cuenta.
La inteligencia duda en vez de actuar,
le faltan huevos para salir de la tumba
 y hacer justicia por mano propia,
a las tres y media de la tarde.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!