Fantasmas...
Un pantano,
pétalos matándose entre sí
sin saber por qué.
La suave melodía murió,
el perfume
se escondió en los jazmines
que engalanan nuestro propio funeral.
Las balas no eran de acero,
eran nuestras propias palabras
llevándonos a una muerte triste.
El cielo se volvió gris,
para siempre
el hombre dejó de ver el sol,
en sus sueños un rayo de luz
dibujaba una sonrisa,
pero se esfuma al despertar.
Tantos sueños de libertad
asfixiados por el hombre,
tanto delirio de grandeza
corre por sus venas
que se olvidó de sus malditos fantasmas.
Comentarios