El fútbol y la vida.

Tiene sus momentos.
 En un segundo
 puede cambiar tu destino,
 te hace reír o llorar,
 hace que seas ateo
 para al segundo
transformarte en creyente.
 No lo entiendes, sin embargo 
forma parte de tu vida. 
Vas a cualquier lado,
 como sea,
 lo imposible haces para verlos, 
en el camino construyes sueños
esperando que la redonda te los cumpla. 
No te importa nada,
orgulloso vistes tu casaca a pesar de la derrota,
domina tu cabeza las veinticuatro horas, 
los trescientos sesenta y cinco días.
Nunca fuiste bueno, pero la utopía
 hace que una vez por semana 
seas el mejor de todos,
en tu posición,
o en el lugar que te pongan, 
vos sos feliz jugando al fútbol.
Como la felicidad desborda,
no te importa nada,
los golpes de la vida
los sinsabores que a veces
generan los idiotas,
las cicatrices del sistema capitalista
vos sos felíz
por que en tu vida está la pelota.



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