Corazón envenenado
Corazón envenenado,
ritmo sin pausa
congela los sueños,
los acerca a la confusión.
La puerta nunca se abrirá,
la barbarie
suma adeptos a la vuelta de la esquina,
nadie pensó que sobreviviríamos
pero aquí estamos,
poniéndole colores a nuestros propios sueños.
Ese latido va más a prisa que la voz de la conciencia
esa mueca se disfraza para seguir nuestros pasos
la soledad puede desteñir,
pero nunca borrará la esencia del alma.
Somos poesía que no renuncia a la rima,
viajeros que buscan un mundo de palabras y sueños
cielos en donde el hombre
pueda dibujar su mas maravillosa utopía.
ritmo sin pausa
congela los sueños,
los acerca a la confusión.
La puerta nunca se abrirá,
la barbarie
suma adeptos a la vuelta de la esquina,
nadie pensó que sobreviviríamos
pero aquí estamos,
poniéndole colores a nuestros propios sueños.
Ese latido va más a prisa que la voz de la conciencia
esa mueca se disfraza para seguir nuestros pasos
la soledad puede desteñir,
pero nunca borrará la esencia del alma.
Somos poesía que no renuncia a la rima,
viajeros que buscan un mundo de palabras y sueños
cielos en donde el hombre
pueda dibujar su mas maravillosa utopía.
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