Tu fortuna...
Tu fortuna, mi desgracia
me siento desnudo
bailando bajo el sol
sin poder encontrar un poco de sombra.
La siesta teje su riqueza
al compás de la desesperación,
nadie respeta el peso de la cruz
que lleva en su espalda.
Una mano,
no tapa tanta desesperación
bienvenidos al lugar
donde las cicatrices valen, nada...
Vengan, sirvanse con gusto
aunque en el fondo saben
que poco podrán llevarse del alma.
Soy prisionero de una ilusión,
no me animo a romper los barrotes
por que del otro lado
hay un paraíso que agoniza lentamente como la tarde,
y si la tarde muere
yo quiero morirme en sus brazos también
me siento desnudo
bailando bajo el sol
sin poder encontrar un poco de sombra.
La siesta teje su riqueza
al compás de la desesperación,
nadie respeta el peso de la cruz
que lleva en su espalda.
Una mano,
no tapa tanta desesperación
bienvenidos al lugar
donde las cicatrices valen, nada...
Vengan, sirvanse con gusto
aunque en el fondo saben
que poco podrán llevarse del alma.
Soy prisionero de una ilusión,
no me animo a romper los barrotes
por que del otro lado
hay un paraíso que agoniza lentamente como la tarde,
y si la tarde muere
yo quiero morirme en sus brazos también
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