A mi lado...
Cuando era niño
propuse levantarme,
cansado de estar en el suelo
sentía que mis pasos
podrían darme una razón
para soñar.
Vino el primero,
después el segundo
me harte de ir
siempre para el mismo lado
y no tener una meta.
Cambié de curso
la barba crecía
así como las desilusiones,
el amor empezaba asomar
como una razón más
por la que angustiarse.
Le di la espalda al sol
pesaba las puntadas del tiempo
la gente,
de mi propia sombra,
hasta que vi que todo camino
tiene un final;
a veces es necesario dar la vuelta
para buscar otro sendero.
Hoy estoy
en un empedrado,
con los pies ensangrentados
de tantas espinas
que el camino fue desparramando.
Siento a la luna
sobre mis hombros
pero aún puedo seguir
la meta está lejos
pero las ganas siguen a mi lado.
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