Su historia...

Cada quién con su historia.
Dos caras,
una para el mundo 
otra para el interior.
Las olas y su vaivén, 
la magia del espíritu se apaga
al compás 
del último destello de la luna
que morirá
cuando roce la piedra.

Un verso, un poeta 
desangrado por sus propios fantasmas.
En la arena, 
un funeral silencioso
desfila hacia el agua
para bañarse de olvido.

No hay aplausos
los acordes
se funden con el viento,
alguno por despecho dirá entre sus dientes
alguna rima,
la noche pronto llegará
borrarán las olas
lo que el poeta ha querido de su vida.





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