Siempre de pie

Siempre de pie
nunca en el piso
aunque llores,
aunque estés solo
y nadie se atreva 
a tocarte la espalda,
aunque quieras dormir
y tus ojos te muestren
un par de sábanas blancas,
siempre de pie.
Deja que el viento
se lleve las heridas
que la lluvia
lave tu cara,
nunca te caigas,
si lo haces
vuelve a empezar de nuevo

Llora
permanece en silencio,
pero que tu boca
no se quede con el sabor
amargo de una lágrima.
Tu boca 
tiene que gritar rebeldía
no ser vocera del 
desencanto. 
Tus brazos
tienen que abrir la puerta
para que 
de una vez por todas
la bestia 
pueda salir de adentro.
Siempre de pie
por la memoria
la utopía,
los versos
levantemos la copa
por los que quedaron en el camino.

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