Dos ingenuos.
El infinito vino a vos
se fue de mi
las palabras murieron
la tormenta
está tocando la puerta.
No hay lamento
somos prisioneros
de esa ilusión
que no supimos conseguir,
ni tampoco concebir.
Somos dos ingenuos
bailando al compás
de la mañana,
un puñado de cobardes
que no se atreven
a caminar descalzos
por la playa.
Comentarios