La psicosis del tiempo.

Asomaba al horizonte
una caricia,
la piel fue abrazada por el viento
luego el corazón
latió una vez, quizás dos.

Volvió a su estado normal,
ese de estar sin sentir
sin pensar;
abrazó las hojas del árbol
para sentir
aunque sea un instante 
la inmensidad
del segundo que no vivió.

Vomitó sus promesas
el aroma dejó
los pétalos colgados en el aire. 
Asomaba a sus labios
una frase de perdón
pero el alma
sigue escribiendo las paredes con sangre.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Vas a volar?

A Francia.

Esquirla de un caído!