El tiempo...
Lejos de escapar
me cubre en el espejo abominable,
encerrado en segundos fantasmales
y cuerdas que rompen la armonía
haciendo tic, tac, tic, tac.
Sacude los días
y los embarra con números,
decimales
comas y puntos.
Detiene los suspiros
más de la cuenta,
congela los sueños
en el amanecer.
En una pared,
en la mano,
en una iglesia
o en la caja boba,
ahí está
persiguiéndote,
devorándose
cada una de tus fantasías
sino eres demasiado fuerte
Malditos sean los segundos
en los minutos que pasan,
mientras las horas siguen
y la imaginación muera
los años ,
serán la anestesia
a la enfermedad
a la que no queremos
encontrarle alguna cura.
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