mañana insospechada
Una mañana insospechada.
Un rayo de sol viene a mí
al mismo tiempo
que un pétalo toca mi rostro
para encender el alma.
La niebla cubre las calles
pero no logra apagar mis ganas;
el frío no puede helar las venas,
el corazón está fuerte
para una batalla más...
Mis ojos contemplan la belleza;
si dios existe,
existe en tus ojos.
Me enamore del alba
y de su silueta
que sigue dando tumbos
en el alma,
como el primer beso
que nunca se borra de la cara,
como el temor
que desaparece
en el abrazo de la noche y la mañana...
que desaparece
en el abrazo de la noche y la mañana...
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