Desafío de enfrentar a los dioses.
Navegó
por la sombra mas adusta de la luna,
alcanzó a mentirle al sol
para que no destrozara su piel.
Escapó?
tal vez,
pero la estela que dejó
tiene el aroma a rosas muertas,
ese otoño
que sin piedad se incrusta en el horizonte.
Un barco
bordado con madera añeja,
un par de pinceles,
para dibujar en el aire un pensamiento,
los demonios abrazaban sus recuerdos,
ellos quedaron,
el quizás escapó...
En las noches
en las que dios duerme,
el hombre suele
blasfemar desde la estrella mas cercana
el desafío de enfrentar a los dioses.
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