Tentáculos de una tarde de noviembre...
Tentáculos de una tarde de noviembre
dejan a su paso,
la marca mas certera del infinito.
un pétalo no resiste,
se desangra ,
en este cementerio de cemento...
El viento acompaña
el pausado respirar del hombre;
lo somete a una guerra,
sin armas, con garras,
la noche disimula cicatrices de la tarde.
No hay ríos,
solo habitan,
las marcas de las cascadas,
que bordó la locura,
para desafiar su historia...
El cielo que habían bordado sus labios,
se esconde detrás del horizonte,
que su mano no alcanza.
Una tarde sin corazón,
no esconde pasadizos,
ni tiene llaves,
para llegar a los apocentos,
o a la antesala de una fantasía.
El hombre busca en la luz,
lo que a veces,
aparece en las sombras...
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