Luz.
Nace de los cuentos del nunca más,
una noche en las que las almas se esfuman,
para el espectáculo incandescente.
Un coro de voces desgarradas por el sol,
cada golpe en el tambor,
es un alma que se esfuma,
como el humo del último cigarro,
que sin privilegios,
se desvanece,
debajo del pétalo de una rosa marchita.
No hay nombres,
para los cuerpos que perecen en el bosque,
sediento,
del canto de la luna.
No hay fe en la tierra,
solo una lágrima se sostiene en suspenso,
contando la historia solo en pocos pedazos..
Las cucarachas devoran la piel,
las certezas no abundan en este mundo,
el desvanecer del espíritu,
es un cuento que acaba,
con las hadas regalando su luz al mejor postor...
una noche en las que las almas se esfuman,
para el espectáculo incandescente.
Un coro de voces desgarradas por el sol,
cada golpe en el tambor,
es un alma que se esfuma,
como el humo del último cigarro,
que sin privilegios,
se desvanece,
debajo del pétalo de una rosa marchita.
No hay nombres,
para los cuerpos que perecen en el bosque,
sediento,
del canto de la luna.
No hay fe en la tierra,
solo una lágrima se sostiene en suspenso,
contando la historia solo en pocos pedazos..
Las cucarachas devoran la piel,
las certezas no abundan en este mundo,
el desvanecer del espíritu,
es un cuento que acaba,
con las hadas regalando su luz al mejor postor...
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